EL ESTILO ES LA FORMA DE DEFINIR NUESTRA IMAGEN

Elegir nuestro atuendo para las diferentes ocasiones es un verdadero reto, tendremos que fijarnos en que nos sienta mejor y que sea acorde con nuestras características. Lo importante que tu estilo te haga lucir armónico y proyecte una personalidad positiva, elegante y segura.

APARICIÓN DE LA MODA

La moda, entendida como la preferencia sobre la necesidad, nació en Europa a fines del siglo XIV, cuando comenzó la búsqueda ya no sólo de elementos necesarios, sino estéticos en el vestir, la mayoría de las veces motivadas por razones comerciales. En 1840 aparece la máquina de coser. Su aplicación en la fabricación en serie, ayudada por el uso de maniquíes hace nacer la alta costura.


Tras la segunda guerra mundial, toma auge prêt-à-porter (listo para llevar), y los modistos comprendieron que podía vender más. En 1947, llega el new look con Christian Dior, y empieza la era de los grandes modistos, vigente hasta nuestros días, con el impuso de los medios de comunicación: es una industria global muy rentable.


VESTIMENTA CORPORATIVA

Además de nuestra postura, nuestra higiene personal y nuestro tono de voz, debemos cuidar nuestra vestimenta. Por lo general cuando se habla de corporativa, nos referimos a patrones empresariales, que tienen que ver con el color, principalmente; la textura y los cortes rectos.


Elegir bien la vestimenta para el trabajo, es un asunto de suma importancia. Tu imagen personal demuestra el respeto que sientes por tu empresa y compañeros.

Tu estilo será el termómetro social que los demás utilicen al evaluar la manera en que deben tratarte.



Existen ciertas prendas indispensables con las que tanto damos como varones debemos contar en nuestros armarios, al menos si queremos proyectar una imagen seria, profesional y exitosa.


Lejos de lo que podría pensarse, la ropa no debe ser costosa. Lo ideal es unificar tu estilo. La mayoría de las empresas por lo general suelen ofrecer uniformes; sin embargo, vemos que la irregularidad en los horarios y el teletrabajo, hace que cada quién deba costearse. Tu imagen corporativa depende de varios factores:


1.- A la hora de vestir, hay que tomar en cuenta la estación del año; que tu vestuario siempre esté en perfecto estado, muy limpio y planchado.

2.- Debes variar cada cierto tiempo recuerda que el constante uso, hace que las texturas y el color se deterioren. Un outfit degastado proyecta proporcionalmente una imagen venida a menos.

3.- Cambia constantemente las prendas, o sea la misma falda o la misma corbata varias veces a la semana, suelen ser motivos de comentarios negativos.

4.- Que uses prendas de tendencia, esto no quiere decir que inviertas todo tu sueldo en ropa cara, pero sí en prendas básicas como blusas o accesorios.

5. Cartera y zapatos deben ser de impacto. Aunque no sean de la marca que anhelamos y que vemos en los famosos, prendas auténticas lucen mejor que las imitaciones. Hay zapatos y bolsos que no requieren una insignia de color dorado gritando "soy una imitación"; es mejor ser modestos.