CUANDO DECIDES SER ASESORADO

Una oportunidad para para la autorrealización. Porque los objetivos que no son aún identificados por las personas, llegan como aspiraciones o ilusiones. Con el conocimiento pleno, el Asesor de Imagen, empieza a trazar una línea de ruta, con el sentido de pertenencia sobre tu propia vida.


Llegar a ser aquello que cada uno se ha proyectado, no es fácil como se puede mencionar.”. Ser más culto, ser más rico, más bello, más respetado, más reconocido, más valorado y un sin número de -ser más- te llevan a la necesidad de buscar un Asesor de Imagen.



Antes de tomar la decisión para la selección de tu Asesor, desarrolla tu intuición. Revisa su perfil, tendencias, experiencia; con estos antecedentes empiezas a crear un entorno de confianza, que no implica que éste se convierta en tu confidente un mucho menos.


El asesor debe ofrecerte un plan a mediano, corto y largo plazo, según los objetivos que entre ambos acuerden. Siempre debe existir una línea que separa al asesor del asesorado. Los asuntos personales son muy íntimos y no estás en la obligación de revelar información particular, familiar o de trabajo que en determinado momento pueda comprometerte.


Cuando empieces tu primera etapa de asesoramiento, trata de hacerlo con mucha prudencia. Te recomiendo que no te expongas en tu entorno familiar o profesional haciendo aspaviento que estás en un proceso; no siempre todos están de acuerdo, y hasta a veces se convierten en verdugos tratando de encontrar resultados de cambios inmediatos, sin saber del procedimiento.